El Glaucoma en su fase inicial no suele presentar síntomas ni causa dolor. Poco a poco se produce un daño irreversible de las fibras del Nervio Óptico. En su fase inicial presenta una disminución del campo visual periférico por lo que los afectados tienden a mover un poco más la cabeza, pasando así la enfermedad inadvertida. En la fase más avanzada se da un estrechamiento cada vez mayor del campo visual, presentando “ una visión de túnel”

La Presión Intraocular tiene un papel importante en el Glaucoma.

 

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FACTORES DE RIESGO

La posibilidad de padecer Glaucoma es mayor en personas a partir de los 50 años de edad. Otros factores de riesgo son antecedentes familiares o diabetes mellitus.

 

TIPOS DE GLAUCOMA

La lesión de las fibras del Nervio Óptico puede producirse por varios motivos 

El Glaucoma de ángulo abierto es la forma más frecuente, representa al menos el 90% de todos los casos de Glaucoma y se produce por alteraciones degenerativas del ojo. En el ojo sano hay un equilibrio entre la producción de humor acuoso (líquido intraocular) y su drenaje (salida). Cuando el drenaje del líquido intraocular no es suficiente, la presión dentro del ojo aumenta presionando retina y el Nervio Óptico. Es decir, si no se consigue disminuir dicha presión se pueden producir los daños en las fibras del Nervio Óptico, el Glaucoma.

La Presión Intraocular normal varía entre 10mmHg y 21mmHg, aunque puede variar hasta 5mmHg a lo largo del día. Generalmente dichos valores suelen ser más elevados por la noche o a primera hora de la mañana.

El Glaucoma de tensión normal el Nervio Óptico se daña a pesar de que la presión intraocular esta cerca de la normalidad. Todavía se desconoce el motivo por el que se dañan las fibras nerviosas, aunque se observa una disminución del riego sanguíneo en la papila, lugar donde sale el Nervio Óptico del ojo.

El Glaucoma de ángulo cerrado; es provocado por el bloqueo de los canales de drenaje, lo cual produce un repentino aumento de la presión intraocular, o ataque agudo de Glaucoma. Debido a ello, el valor puede aumentar hasta 70mmHg rápidamente. Este Glaucoma siempre es una urgencia, y requiere atención médica inmediata. Los síntomas pueden ser visión borrosa, dolor severo en los ojos y/o frente, visión de arco iris o halos alrededor de fuentes de luz, nauseas y vómitos.

El Glaucoma congénito; es poco frecuente y suele aparecer en los primeros años de vida. Otro tipo de Glaucoma es el Secundario; el cual también es poco frecuente y es inducido por otra enfermedad ocular asociada o traumatismo.

 

  DIAGNÓSTICO

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La detección temprana, mediante exámenes oculares habituales y completos, es importante para proteger su visión del daño que provoca el Glaucoma. La detección precoz y su correspondiente tratamiento  puede prevenir problemas futuros. El Glaucoma es uno de las primeras causas de ceguera en los países industrializados. En Óptica Fischer la medición de la presión intraocular forma parte de nuestra rutina diaria. 

La medición aislada  de la Presión Intraocular no es suficiente para diagnosticar un Glaucoma. Cuando los valores son demasiado elevados, el oftalmólogo debe realizar un estudio completo del fondo del ojo y hacer una campimetría para medir la amplitud del campo visual de un ojo inmóvil sin mover la cabeza.

Como primera vía de abordaje del glaucoma, los especialistas suelen tratar de disminuir la presión intraocular recurriendo a fármacos en forma de colirio. Si ese remedio no es suficiente se puede recurrir a  Cirugía Láser para glaucoma y a la Microcirugía.