El sol es una fuente de vida para nuestro cuerpo y nos da vitalidad. Sin embargo, el sol en exceso puede provocar graves problemas tanto en nuestra piel, como en nuestros ojos si no los protegemos adecuadamente.

Ante una cantidad excesiva de "luz visible" nuestros ojos perciben una sensación de deslumbramiento, entornamos los ojos y la pupila se contrae reduciendo así la cantidad de luz que entra en el ojo. Mediante lentes oscuras reducimos esa cantidad de luz y así nos sentimos más cómodos, pero esto no quiere decir que estemos completamente protegidos.

La radiación solar también emite radiación ultravioleta (UV) en una longitud de onda invisible para el ojo. Una buena gafa de sol debe tener un filtro UV, ese filtro es un tratamiento interno del mismo material de la lente. Nos podemos orientar sobre la existencia de ese filtro con el grabado del distintivo de homologación "CE", que suelen llevar las gafas en la varilla. Sin embargo, estos certificados pueden ser falsificaciones, ya que no es posible llevar control sobre todas y cada una de las lentes solares. La mayor tranquilidad para el consumidor nos la dan establecimientos especializados que nos proporcionan la identificación del fabricante y así nos aseguramos que cumplen los requisitos, además de darnos la garantía correspondiente.

DAÑOS OCULARES PRODUCIDOS POR LA LUZ SOLAR

23wfcLa exposición solar continua sin protección puede dañar nuestros ojos. Como ejemplo nos podría producir una Queratitis solar que aparece por una exposición a radiación solar intensa sin protección. Se caracteriza por dolor, ojos rojos, lagrimeo, etc. Se trata de una inflamación de la cornea, la parte anterior del ojo. Con el tratamiento adecuado desaparece al cabo de unos días.

A largo plazo puede producir un Pterigium, que es un crecimiento benigno del tejido conjuntivo (tejido blanco del ojo) sobre la córnea (parte trasparente que cubre el iris). En un principio suele ser un problema estético, sin embargo un crecimiento excesivo requiere un tratamiento quirúrgico.

Una exposición de radiación solar durante años de nuestra lente intraocular puede provocar que tengamos una catarata senil prematura. La catarata es una opacidad del cristalino, la visión se hace cada vez más borrosa, es como si miráramos a través de un cristal sucio.

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                                           Ojo Sano                          Degeneración macular avanzada

En casos extremos, la exposición en exceso al sol puede dañar nuestra retina y mácula. La mácula es la responsable de nuestra visión central necesaria para poder conducir y leer. La degeneración macular suele afectar a personas mayores, pero con un exceso de radiación pueden aparecer prematuramente unos depósitos amarillos, llamadas Drusas, que son las primeras señales de dicho problema.

ELECCIÓN DE LA GAFA

Su gafa de sol tiene que ajustar perfectamente, además de ser cómoda dependiendo del uso que se le vaya a dar.

Para esquiadores y amantes del deporte acuático las lentes polarizadas son las más aconsejables, ya que eliminan los reflejos. Por otro lado, los golfistas necesitan unas lentes que proporcionen mayor contraste de las superficies verdes.

Las lentes grises y marrones son las que nos dan imágenes más naturales, sin modificar excesivamente los colores.

En resumen, es importante ver y verse bien con ellas, además de tener siempre la mejor protección.